viernes, 16 de agosto de 2013

PRIMER CAPITULO DE ORIGIN DE JENNIFER L,ARMENTROUT

Capitulo 1
Kat
Estaba ardiendo otra vez. Peor que cuando me enfermé por la mutación o cuando me rociaron Onix en el rostro. Las células mutadas en mi cuerpo brincaban como si estuvieran tratando de abrirse paso a través de mi piel. Quizás lo estaban. Se sentían como si estuvieran extendidas de par en par. La humedad se reunía en mis mejillas.
Pronto me di cuenta de que eran lágrimas.
Lágrimas de dolor y rabia, una furia tan potente qye sabía a sangre en la parte posterior de mi garganta. O tal vez realmente lo era. Tal vez estaba ahogándome en mi propia sangre.
Mis recuerdos luego de la puertas se cerraran eran brumosos
Las palabras de despedidas de Daemon me perseguían  a cada momento Te amo Kat. Siempre lo hice. Siempre lo haré. Habían sido como un silbido mientras las puertas se cerraban, me habia quedado sola con los Arum.
Creo que trataron de comerme.
Todo se habia vuelto negro, y luego había despertado en ese mundo en el que dolía respirar. Recordando su voz, sus palabras, calmando la tormenta.
Pero entonce me acordé de la sonrisa de despedida de Blake, mientras sostenia el collar de Opal, mi collar de Opal ,el que Daemon me había dado justo antes de que las sirenas se apagaran y las puertas comenzarán a decender. Mi ira se encendió. Me habían capturado, y no sabía si Daemon había logrado salir junto al resto.
No sabía nada.
Forzándome a abrir los ojos, parpadeé ante las luces duras y brillantes sobre mi. Por un momento, no pude ver a causa de su brillante resplandor.
Todo tenía un aura. Pero finalmente se aclaró, y vi un techo blanco detrás de las luces
-Que bueno que estás despierta.
  A pesar del ardor palpitante, mi cuerpo se tensó ante el sonido de una voz masculina desconocida. Trate de mirar hacia la persona que había hablado, pero el dolor se disparo por mi cuerpo, doblando mis dedos. No podía mover  el cuello, mis brazos o mis piernas
Terror helado baño mis venas. Había bandas de Ónix alrededor de mi cuello, muñecas, y tobilllos. manteniendome abajo. El pánico se desató, aprovechando el aire  en mis pulmones. Pense en las contusiones que Dawson había visto en el cuello de Beth. Un estremecimiento de repulsión y miedo se sacudió a través de mi.
Escuché pasos acercándose y un rostro, inclinado hacia un lado, llegó a mi campo de visión, bloqueando la luz. Era un hombre mayor, tal vez llegando al final de los cuarenta años, con cabello oscuro salpicado de manchas grises cerca de su cuero cabelludo.
Llevaba uniforme militar color verde oscuro. Había tres filas de botones de colores sobre la parte izquierda de su pecho y un águila con alas extendidas a la derecha.
Incluso con el dolor y la confusión nublando mi mente, sabía que este tipo era importante.
-¿Como te sientes?- preguntó con voz nivelada.
Parpadeé lentamente preguntándome si aquel hombre hablaba en serio.
-Todo...todo duele- dije con voz ronca
-Son las bandas, pero creo que ya sabes eso- Hizo un gesto a algo o alguien detrás de él- Tuvimos que tomar ciertas precauciones cuando te transportamos.
¿Transportarme? Mi ritmo cardíaco se levantó mientras miraba fijamente.
¿Donde diablos estaba?¿Todavía estaba en Mount Weather?
-Soy el Sargento Jason Dasher,. Te voy a soltar para que podamos hablar y puedas echar un vistazo. ¿Ves los puntos en el techo?- preguntó. Mi mirada siguió la suya. y entonces vi las manchas casi invisibles- Son mezclas de Ónix y diamante. Tú sabes lo que el Ónix hace, y si peleas con nosotros, esta habitación se llenará de él. Cualquiera sea la resistencia que hayas construido no te ayudará aquí.
¿Toda la habitación? En Mount Weather, había sido solo un soplo en el rostro. No una corriente sin fin.
-¿Sabias que los diamantes tienen el índice más alto de refracción de luz? A pesar de no tener los mismos efectos dolorosos del Ónix, en cantidades suficientemente grandes, y cuando se combina con éste, tiene la capacidad para drenar a un Luxen, impidiéndole invocar la Fuente. Tendrá el mismo efecto en ti.
Era bueno saberlo.
-La habitación está equipada con Ónix como una medida de seguridad- continuó, sus ojos de color marrón oscuro se centraron en los míos de nuevo- En caso de que de alguna manera sea capaz de acceder a la Fuente o atacar a cualquier miembro de mi personal.
Nunca se sabe el alcance de las capacidades de un Híbrido.
En ese momento, no creía ser capaz de sentarme sin ayuda, y mucho menos, de volverme una ninja.
-¿Entiendes?- levantó su barbilla mientras esperaba- No queremos hacerte daño, pero vamos a neutralizarte si te vuelves una amenaza ¿Entiendes, Kat?
No quería  responder pero también queria salir de las malditas bandas de Ónix- Si
-Bien- sonrió, pero la sonrisa se veia practicada y no muy amable- No queremos que sufras. Eso es lo que Deadalus hace, y está lejos de ser lo que somos. Puede que me creas en este momento, pero esperamos que llegues a comprender lo que hacemos. La verdad detrás de quienes somos y quienes son los Luxen.
-Es algo difícil de...creer en estos momentos.
El Sargento Dasher pareció tomar eso como que valía la pena, y luego se agacho en algún lugar bajo la mesa fría. Oí un clic, y las bandas se levantaron por su cuenta, liberando mi cuello y tobillos.
Dejando escapar un suspiro tembloroso, poco a poco me levanté, mis brazos temblando.
Partes enteras de mi cuerpo se sentían o bien entumecidas, o bien hipersensibles.
Puso una mano sobre mi brozo, y me estremeci- No voy a hacerte daño- dijo- solo quiero ayudarte a sentarte.
Teniendo en cuenta que no tenía mucho control sobre mis piernas temblorosas, no estaba en condiciones de protestar. El Sargento me tuvo sentada en unos segundos. Apreté los bordes de la mesa para no perder el equilibrio, mientras tomaba varias respiraciones. Mi cabeza colgaba de mi cuello como un fideo húmedo, y mi cabello se deslizaba sobre mis hombros, protegiendo la habitación por un momento.
- Probablemente vas a estar un poco mareada.
Cuando levanté la cabeza, vi a un hombre bajo y calvo, vestido con una bata de laboratorio blanca, de pie junto a una puerta tan negra que brillaba en la habitación. Sostenía un vaso de papel en la mano y lo que parecía in manguito de presión manual en la otra.
Poco a poco mis ojos recorrieron la habitación. Me recordaba a la oficina de un doctor raro, equipada con pequeñas mesas e instrumentos sobre ellas, gabinetes y mangueras negras enganchadas a la pared.
Con un gesto del Sargento, el hombre de la bata de laboratorio se acercó a la mesa y cuidadosamente sostuvo el vaso en mi boca.
Bebí con avidez,. La frescura calmó la crudeza de mi garganta, pero lo hice demasiado rápido y termine con un ataque de tos que era a la vez fuerte y doloroso.
-Soy el Dr Roth, uno de los médicos de la base- Puso el vaso a un lado, metió la mano en su chaqueta y sacó un estetoscopio- Voy a escuchar tu corazón, ¿De acuerdo? Y luego te voy a tomar la presión.
Salté un poco cuando presionó la fría pieza contra la piel de mi pecho.
Luego, lo puso sobre mi espalda- Toma una buena respiración profunda- Cuando lo hice, repitió sus instrucciones- Bueno, levanta tu brazo.
Lo hice, e inmediatamente noté la roncha roja rodeado mi muñeca. Había otra por encima de mi mano. Tragando saliva, aparté la mirada, a segundos de volverme loca por completo, sobre todo cuando mis ojos encontraron con los del Sargento. No eran hostiles, pero pertenecían a un extraño. Estaba completamente sola, con extraños que sabían quién era y me habían capturado con un propósito.
Mi presión arterial tenía que estar por el techo, por que mi pulso latía rápido, y la opresión en mi pecho no podía ser una buena cosa.
A medida que el manguito de la presión se apretaba, inhalé varias respiraciones profundas, entonces pregunté- ¿Donde estoy?
El Sargento Dasher juntó las manos en su espalda- Estás en Nevada
Lo miré y luego a las paredes, todas blancas, a excepción de esos puntos negros brillantes- ¿Nevada? Eso está....del otro lado del país. Una zona horaria diferente.
Silencio
Entonces se me ocurrió. Dejé escapar una risa ahogada- ¿El Área 51?
Hubo más silencio, como si ellos no pudieran confirmar la existencia de tal lugar. La maldita Área 51. No sabía si debía reir o llorar.
El Dr Roth liberó su agarre - La presión arterial esta un poco alta, pero hay que esperar. Me gustaría hacer un examen más intensivo.
Visiones de sondas y todo tipo de cosas desagradables iluminaron mi cerebro.
Me bajé de la mesa rápidamente, alejandome de los hombres, con las piernas que apenas aguantaban mi peso-No, Ustedes no pueden hacer eso. No pueden....
-Podemos- interrumpió el Sargento Dasher- En virtud de la ley patriota, somos capaces de detener, traslada, retener a cualquier persona humana o no, que represente un riesgo para la seguridad nacional.
-¿Que?- Mi espalda chocó contra la pared- No soy una terrorista
- Pero eres un riesgo- Respondió - Esperamos cambiar eso, pero como puedes ver tu derecho de libertad fue abandonado en el momento en que fuiste mutada.
Mis piernas se dieron por vencidas, me deslicé por la pared y me dejé caer- No puedo....- Mi cerebro no quería procesar todo aquello- Mi mamá....
El Sargento no dijo nada.
Mi madre...Oh, Dios mio, mi mamá iba a volverse loca. Estaría presa del pánico y desvastada. Ella nunca superaría aquello.
Presionando las palmas contra mi frente, apreté mis ojos cerrados.
-Eso no esta bien
-¿Que creías que pasaría?- preguntó Dasher
Abrí los ojos, el aliento escapándose en ráfagas cortas.
-Al entrar en una instalación de gobierno ¿Creias que simplemente saldrías y todo estaría bien?¿Que no habría consecuencias de tales acciones?- se agacho delante de mi- ¿O que un grupo de niños, extraterrestres o hibrídos, sería capaz de llegar tan lejos como ustedes lo hicieron sin que se los permitiésemos?
Frialdad irradiaba sobre mi cuerpo. Buena pregunta ¿Que habíamos pensado? Habiamos sospechado que podría ser un atrampa. Prácticamente me preparé para ella, pero no podía alejarme y dejar que Beth se pudriera allí. Ninguno de nosotros podrían haber hecho eso.
Mirñe al hombre - ¿Que paso con....los demás?
-Han escapado
Alivio me recorrió. Al menos Daemon no estaba encerrado en algún lugar. Eso me daba una especie de consuelo.
- Nosotros solo necesitabamos capturar a uno de ustedes, para ser honesto. Ya sea a ti, o al que te ha mutado. Teniendo a una de ustedes, llegaremos al otro- Hizo una pausa- En este momento Daemon Black ha desaparecido de nuestro radar, pero nos imaginamos que no permanecerá así por mucho tiempo. Hemos aprendido a través de estudios que el vínculo entre el Luxen y la persona que él o ella ha muta es bastante intenso, especialmente entre un hombre y una mujer. Y a partir de nuestras observaciones, ustedes dos son muy....cercanos.
Si, alivio, se estrelló e incendio en la gloria del fuego, y el miedo se apoderó de mi. No tenía que fingir que no tenía idea de lo que estaba hablando, pero yo nunca confirmaría que fue Daemon. Nunca
-Se que estas asustada y enojada
-Si, estoy sintiendo ambas cosas con fuerza.
-Eso es comprensible. No somos tan malos como piensas que somos, Katy. Teniamos todo el derecho a utilizzar métodos letales cuando te capturamos. Podriamos haber tomado a tus amigos. Pero no lo hicimos.- Se puso de pie apretando sus manos de vuelta- Verás que no somos el enemigo aquí.
¿No eran el enemigo? Ellos eran el enemigo, una amenaza mayor que un conjunto de Arum, por que tenían todo un gobierno detrás. Porque podían solo capturar a la gente y llevarlos lejos de todos, se su familia, sus amigos, su vida entera.... y salirse con la suya.
Estaba jodida.
A medida que la situación realmente se hundia en mi, un tenaz entendimiento de que debia mantenerme calmada se deslizó, y luego se desprendió completamente.
Me inundó un severo terror, convertiendose en pánico, y creando un horrible lio de emociones impulsadas por la adrenalina. El instinto se hizo cargo, ese con el que no había nacido, pero que había sido moldeado por lo que me había convertido cuando Daemon me había curado.
Me puse en pie. Los dolores musculares gritaron en señal de protesta, y mi cabeza dio vueltas por el movimiento brusco, pero me mantuve en pie. Él médico se movio a un lado, su rostro palideciendo mientras alcanzaba la pared.
El Sargento ni siquiera había parpadeado. No tenía miedo de mis agallas.
Llamar a la fuente deberia haber sido fácil, teniendo en cuenta todas las emociones violentas rodando dentro de mi, pero no había un impulso- similar al que obtiene cuando estás sobre una gran montaña rusa- o incluso un poco de electricidad estática sobre mi piel.
No había nada.
A través de una niebla de horror y pánico nublando mis pensamientos, se filtro un poco de realidad, y me acorde de que no podia usar la Fuente aquí
-¿Doctor?- dij el Sargento
Necesitaba un arma. me lance en dirección a la mesa con unos pequeños instrumentos. No sabia lo que haria si me las arreglaba para salir de esa habitación. La puerta podria haber estado bloqueada. No pensaba más allá de ese mismo segundo. Solo tenia que salir de alli.
Ahora.
Antes de que pudiera llegar a la bandeja, el doctor dio una palmada contra la pared. Escuche un terrorifico y familiar sonido de la liberación del aire en una serie de pequeños fragmentos. No había otra advertencia. No habia olor. Ningún cambio en la consistencia del aire.
Pero esos pequeños puntos en el techo y las paredes estaban liberando Ónix, y no había escapatoria.
El horror me ahogó. Respiré y un dolor al rojo vivo comenzo en mi cuero cabelludo y corrió por todo mi cuerpo. Como si estuviera siendo rociada por gasolina e incendiada, un fuego se apoderó de mi piel. Mis piernas cedieron, y mis rodillas agrietaron el suelo de baldosas. El Ónix llenó el aire, raspandome la garganta y quemando mis pulmones.
Me acurruque en una bola, los dedos arañando el suelo mientras mi boca estaba abierta en un grito silencioso. Mi cuerpo se convulsionó incontrolablemente mientras el Ónix invadía cada célula. No había esperanzas de que el fuego se extinguiera. Rápidamente pensé en Daemon y en silencio llame su nombre, una y otra vez, pero no hubo respuesta.
No había nada más que dolor.

DAEMON
Treinta y un horas, cuarenta y dos minutos y veinte segundos habían pasado desde que las puertas se cerraron, separando a Kat de mi. Treinta y un horas, cuarenta y dos minutos y veinte segundos llevaba Kat en las manos de Daedalus.
Cada segundo, cada minuto y cada hora que pasaba me volvian jodidamente loco.
Me habían encerrado en una cabaña de una sola habitación, que en realidad era una celda compuesta por todo lo que podría cabrear a un Luxen, pero eso no me detuvo.
Volé la puerta y al luxen que me custodiaba hacia otra maldita galaxia.
Una amarga rabia surgió a través de mi, recubriendome con ácido, mientras tomaba velocidad , alejandome de la hilera de cabañas, evitando el grupo de casas, y dirigiendome directamente hacia los arboles que rodeaban la comunidad Luxen oculta bajo las sombras de Senaca Rocks. No había llegado a la mitad de camino cuando vi una mancha blanca dirigiendose directamente hacia mi.
¿Iban a tratar de detenerme? Si, no iba a suceder.
Me detuve en seco, la luz pasó zumbando y girando alrededor.
Con la forma de un ser humano, se puso de pie justo delante de mi, tan brillante que el Luxen iluminó los arboles oscuros detrás de él.
Solo estamos tratando de protegerte, Daemon.
Justo como Dawson y Matthew pensaron que me protegerian sacandome de Mount Weather y encerrándome. Oh, tenia un hueso de tamaño nuclear que roer con ambos.
No queremos hacerte daño
-Eso es una lastima- Soné mi cuello. Detrás de mi, varios más se estaban reuniendo- Yo no tengo problemas en hacerlo.
El Luxen delante de mi extendió los brazos. No tiene que ser de esta manera.
No habia otra manera. Dejar que mi forma humana se desvaneciera era como quitarme ropa demasiado apretada. Un tinte rojizo se extendio sobre el cesped como sangre.
Vamos a terminar con esto.
Ninguno de ellos dudo.
Yo tampoco.
El Luxen salió disparado hacia adelante, una falta de definición en sus extremidades brillantes. Me sumergí, saltando detrás de él. Tomando sus brazos, golpeé mi pie en su espalda arqueada. Tan pronto como ese Luxen cayó otro tomo su lugar.
Lanzandome a un lado, colgué al que venia corriendo hacia mi, y luego crucé, pasando muy cerca de in pie con mi nombre en él. Agradecia eso, el aspecto fisico la pelea.
Purgué cada pedacito de furia y frustración en cada punetazo y patada, derribando tres más.
Un pulso de luz cortó a través de las sombras, apuntando directamente hacia mi.
Me agaché y di un puñetazo en el suelo. Tierra voló hacia el cielo como una onda de choque hacia el exterior que controló al Luxen, lanzandolo en el aire. Me levante de un salto agarrandolo tan intensamente que la luz brillante explotó, convirtiendo la noche en dia por un breve momento.
Gire, lanzandolo como un disco.
Se estrelló contra un árbol y cayó al suelo, pero rápidamente se disparó sobre sus pies. Corrió hacia adelante, la luz blanca teñida de azul arrastrandose detras de el como la cola de un cometa.
Lanzandose hacia mi como una bola nuclear de energía, dejó escapar un rugido de batalla inhumano-
Oh ¿asi que queria jugar de esa manera?
Me incline hacia un lado, la bombilla esfumandose mientras pasaba. Empujando la Fuente, me eché hacia atrás, dejando que la energía se disparará. Golpeé mi pie en el suelo, creando un cráter y otra onda hizo al Luxen perder el equilibrio. Lanzando mi brazo, dejé ir la Fuente. Voló de mi mano como una bala y lo golpeo en el pecho.
Cayo, con vida, pero sacudiendose.
-¿Que crees que estas haciendo, Daemon?
Ante el sonido de la voz nivelada de Ethan Smith, me giré. El Anciano, en su forma humana, estaba varios metros atrás, entre los caídos. Mi cuerpo se sacudió con energía sin gastar.
NO DEBERÍAN HABER TRATADO DE DETENERME. NINGUNO DE ELLOS DEBERÍAN HABERLO HECHO.
Ethan junto las manos detras de él- No deberías estar dispuesto a poner en riesgo a tu comunidad por una chica humana.
Había una probabilidad de que fuera a destruirlo antes de la próxima semana.
No es algo que vaya a discutir contigo. Nunca
-Nosotros somos tu especie, Daemon- dio un paso hacia adelante- Es necesario que te quedes con nosotros. Ir detrás de esa humana solo....
Estire mi mano, agarrando por el cuello al Luxen que estaba sigilosamente acercandose a mi. Girandome hacia él, los dos volvimos a la forma humana.
Sus ojos estaban cargada de terror- ¿En serio?- gruñi
-Mierda- murmuró
Levantandolo en el aire, lo azoté contra el suelo. Tierra y rocas volaron en el aire mientras me enderezaba, volviendo a mirar a Ethan
El Anciano palidecio - Estás peleando con tu propia especie, Daemon. Eso es inperdonable,
-No estoy pidiendo su perdón. No estoy pidiendo una mierda.
-Seras desterrado- amenazó
-¿Sabes una cosa?- me aparte, manteniendo un ojo en el Luxen en el suelo, que habia comenzado a moverse- No me importa.
La ira salió de Ethan y la expresion serena casi docil. desaparecido- ¿Crees que no se lo que le hiciste a esa chica?¿Lo que tu hermano le hizo a la otra? Ambos se han buscado esto. Es por eso que no nos mezclamos con ellos. Los seres humanos no traen nada más que problemas. Vas a causar problemas por hacer que nos observen de cerca.  No necesitamos esto, Daemon. Estas arriesgando mucho por un ser humano.
-Este es su planeta- dije, sorprendiendome a mi mismo con esa afirmación, pero era verdad. Kat habia dicho antes, y yo repeti sus palabras- Nosotros somos invitados aqui, amigo.
Los ojos de Ethan se estrecharon- Por ahora
Mi cabeza se inclinó hacia un lado con esas dos palabras. No hacia falta ser un genio para darse cuenta que era una advertencia, pero ahora mismo, mi prioridad era Kat- No me sigan
-Daemon.....
- Lo digo en serio, Ethan. Si tu o cualquier otro vienen detrás de mi, no se los dejaré facil como acabo de hacer.
El Anciano se burlo- ¿Es que realmente vale la pena esto?
El viento frío se movió por mi espina dorsal. Sin el apoyo de la comunidad Luxen, estaría por mi cuenta, no seria bienvenido en cualquier colonia. Las palabras viajaban rápido, Ethan se aseguraria de ello. Pero no tuve ningun momento de vacilación.
-Si- dije- Cualquier cosa vale la pena por ella.
Ethan aspiró una bocanada de aire- Has terminado aqui
-Puedes apostarlo.
Rebote atraves de los arboles, corriendo hacia mi casa. Mi cerebro daba vueltas. No tenia un plan. Nada concreto, pero sabia que iba a necesitar un par de cosas. Dinero era una de ellas. Y un coche. Correr todo el camino hacia Mount Weather no era una opción. Volver a casa iba a ser dificil, por que sabia que Dee y Dawson estarían alli, y ellos tratarían de detenerme.
En ese punto me gustaria que lo intentarán,
Pero mientras alcanzaba la cima de la colina rocosa y aceleraba, lo que Ethan habia dicho ensombreció mi camino. Ambos se han buscado esto ¿Lo habiamos hecho? La respuesta era simple y estaba justo frente a mi. Tanto Dawson como yo habiamos puesto a las chicas en peligro, simplemente por estar interesados en ellas. Ninguno de nosotros habia planeado que se lastimarán, o que la curación las mutará en algo no del todo humano o luxen, pero conociamos los riesgos.
Yo, especialmente conocia los riesgos.
Por eso habia alejado a Kat desde el principio, habia llegado a extremos para alejarla de Dee y de mi. En parte debido a lo que habia pasado con Dawson, pero tambien porque los riesgos eran muchos.
Y sin embargo habia enterrado profundamente a Kat en este mundo. Tome su mano y practicamente la escolte hacia esto. Mira lo que consiguio.
No tenia que ser asi.
Si alguien deberia estar atrapado en Mount Weather, luego de que todo saliera mal, era yo. No Kat. Nunca ella.
Maldiciendo por lo bajo, toque un pedazo de tierra iluminada por plateada luz de la luna, segundos antes de salir del bosque y disminuir la velocidad sin intención de hacerlo.
Mis ojos fueron directamente a la casa de Kat, y senti la presión de mi pecho.
La casa estaba oscura y silenciosa, como habia sido el año antes de que ella se mudará. Sin vida, un vacio, oscuro intento de casa.
Me detuve al lado del coche de su madre y deje escapar una respiración entrecortada que no hizo nada para aliviar la presión que se acumulaba en mi pecho. En la oscuridad sabia que no podia ser visto, y si el Departamento de Defensa o Deadalus estaba buscandome, podian tomarme. Serie más fácil para mi.
Si cerraba los ojos podia ver a Kat saliendo de la puerta principal, vistiendo esa maldita camiseta que decia: Mi blog es mejor que tu Vlog, y pantalones cortos.....Esas piernas
Hombre, habia sido un idiota con ella, pero ella no habia retrocedido. Ni por un segundo.
Una luz se encendio en mi casa. Un segundo más tarde la puerta se abrió y Dawson se quedo allí. La brisa se llevo si maldición suave.
Tenia que decir que Dawson se veia mil veces mejor que la última vez que lo habia visto. La mayoria de las sombras oscuras habitaban debajo sus ojos se habian ido, Algo de su peso habia vuelto.
Como antes de que el Departamento de Defensa y Deadalus lo hubieran capturado, seria casi imposible diferenciarnos, a excepción de su más largo y lanudo cabello. Si, él se veia espectacular tenia a Bethany de vuelta.
Sabia que sonaba amargo pero no me importaba 
En el momento en que mis pies tocaron las escaleras, una onda de choque irradió de mi, agrietando el cemento de los escalones y haciendo sonar las tablas del suelo.
La sangre abandono el rostro de mi hermano mientras daba un paso atrás 
Un sentimiento enfermo de sactifación creció en mi- ¿No me esperabas tan pronto?
-Daemon- la espalda de Dawson golpeó la puerta principal- Se que estás furioso
Otra rafaga de energía me dejó, golpeando el techo de la azotea. La madera se agrieto. Una fisura dividio el centro. Mi vista se tiño cuando la Fuente me lleno, volviendo al mundo blanco- No tienes ni idea hermano
-Queriamos mantenerte a salvo hasta que supieramos que hacer, como recuperar a Kat. Eso es todo.
Tome una respiración profunda cuando me acerque a Dawson para estar cara a cara con él - ¿Crees que encerrarme en la comunidad era la respuesta?
-Nosotros.......
-¿Creiste que podrías detenerme?- la energía escapó de mi golpeando en la puerta detras de Dawson, volando bisagras de la casa- Voy a quemar el mundo para salvarla

                                                                                                                  Gracias por la traducción

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